Punto G Masculino o Punto P

En el último post hablaba del punto G de la mujer y enseguida surge la pregunta: ¿los hombres tienen punto G?. Es la curiosa obsesión de que hombres y mujeres tenemos que ser iguales, pero en este aspecto no es así. No todas las mujeres son sexualmente iguales, ni tampoco todos los hombres.

Ya he hablado en otras entradas que la respuesta sexual no sólo obedece a estímulos físicos. La respuesta sexual se intensifica y se hace más placentera cuanto más adecuado es el estímulo psicológico, es decir a mayor deseo y excitación más intensa es la respuesta.

Las zonas erógenas del varón son variadas, labios, cuello, pezones, cabello, y por supuesto el área genital. Según el estado de excitación, la estimulación de estas áreas puede intensificar el orgasmo. No hay que confundir orgasmo con eyaculación, aunque lo habitual es que coincidan; existen orgasmos sin eyaculación y viceversa.

Así, la eyaculación, por lo que podemos definir como “vía habitual”, se consigue con estimulación directa del pene, glande, piel y en especial área del frenillo. Estas zonas ricas en terminaciones nerviosas activan los centros nerviosos que devuelven la señal que desencadenará la eyaculación, acompañada de la contracción de deferentes, vesículas seminales, próstata, uretra prostática, músculos perineales y bulbocavernosos. Pero , ¿es esto solamente el orgasmo?. El orgasmo es muy difícil de definir, científicamente sólo sabemos qué ocurre fisiológicamente en la sensación orgásmica, pero no podemos medir, cuantificar o hacer una definición homogénea de cual es esa sensación. Sólo podríamos decir que en el orgasmo hay contracciones musculares y placer, de manera general pero con más intensidad o focalización en el área genital.

Una de las zonas erógenas del varón es el área perineal, que es la zona entre los testículos y el ano, el masaje suave de esta zona puede ser placentero, aunque como describí anteriormente debe acompañarse de una excitación sexual adecuada. Otra área sería la conformada por el esfínter anal y la próstata. El estímulo directo de la próstata es lo que se ha venido a definir como punto G del varón o punto P.

La próstata es la glándula que produce la mayor parte del líquido seminal; cuando se produce el orgasmo, esta glándula se contrae, exprimiendo su contenido, con lo que se produce la eyaculación. Está situada entre la vejiga y el pene y por su interior discurre la uretra. También confluyen en ella las vesículas seminales y las ampollas deferenciales (estas últimas corresponden al final de los conductos deferentes que vienen de los testículos y transportan los espermatozoides).

Hay que aclarar varios conceptos respecto a esta zona. Desde un punto de vista médico para hacer diagnósticos de prostatitis infecciosas se realizan masajes prostáticos mediante la introducción de un dedo en el recto y palpando la próstata suavemente se consigue que se produzca una emisión del líquido seminal que será recogido para hacer un cultivo. Este tipo de eyaculación suele ser anhedónica, es decir no produce placer. Confirma este hecho que para producirse un orgasmo hay que tener un nivel de excitación sexual.

El punto P que muchos asemejan al punto G correspondería por tanto a la próstata. Su estimulación mediante el masaje de la misma podría aumentar las sensaciones del orgasmo si se ha producido la estimulación del pene simultáneamente (manual, oral o vaginal). Existe la posibilidad de producir sensaciones parecidas con la simple estimulación del esfínter anal o incluso el periné. Los estimuladores o vibradores tienen dos terminaciones una que se introduce en el recto y por tanto estimula esfínter y próstata y otra rama masajea el periné.  Se duda si la estimulación es puramente por el contacto con la próstata o por el efecto del dedo o el objeto usado para dicha estimulación (estimulador o vibrador prostático) dentro del esfínter anal. Por tanto más que punto P se debería hablar de zona P ya que es el masaje de todos esos puntos los que pueden aumentar las sensaciones orgásmicas.

Para los que se aventuren en este tipo de estimulación del punto P hay que tener en cuenta varias cosas: a)evitar si hay patología anal o rectal (hemorroides, fisuras), b)evitar si hay patología de próstata (prostatitis agudas o crónicas), c)lubricar el dedo o el juguete sexual que se utilice, d)si es el dedo cortar bien las uñas, e) si es un juguete sexual que sea de buena calidad y adecuado a las características del esfínter anal y de la situación de la próstata, f)realizar las maniobras lentamente, la introducción del dedo u objeto en el recto o la estimulación de determinadas zonas de la próstata puede ser doloroso o producir lesiones.

Estimulador de próstata y Vibrador

Igual que os dije en el tema del punto G de la mujer, esta zona no es siempre el culmen de la sensación orgásmica; habrá hombres a los que sí les produzca un gran placer y otros que sigan prefiriendo otras maneras de estimularse. Una última aclaración: este tipo de estimulación no tiene nada que ver con la orientación sexual. Si eres un varón heterosexual el uso de este tipo de estimulación o disfrutar con la misma no quiere decir que tengas sentimientos homosexuales. Se trata de estímulos físicos que nada tienen que ver con sentimientos de preferencia sobre el sexo objeto de deseo.

Comentarios

Muy buenooooo!!!!!!!!!!!!

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