Amnesia postcoital

No recuerdo lo que hicimos anoche. La mayoría de las personas dirán que esta frase la pueden oir en dos ocasiones: Primera, si la persona con la que pasaron la noche estaba bajo los efectos de sustancias que pudieran disminuir su estado de consciencia o, segundo, porque no quiere repetir ningún otro encuentro o crear vínculos más duraderos.

Sin embargo, existen dos procesos fisiológicos en los cuales un encuentro sexual puede desaparecer de la conciencia del individuo. Uno es la amnesia global transitoria (AGT) y otro la sexsomnia. De ésta última ya hemos hablado en otro post. La AGT puede ocurrir durante diversas actividades, pero se han descritos casos en los que ocurre durante la relación sexual, especialmente durante el orgasmo. El proceso es totalmente benigno y limitado en el tiempo, unas dos o cuatro horas, pero pueden ser minutos o como mucho hasta 24 horas. La persona que la padece suele iniciar una serie de preguntas repetitivas durante el episodio como son: ¿dónde estoy?, ¿qué ha pasado?.

La amnesia que se produce es anterógrada, aunque puede haber cierta amnesia retrógrada, pero suele ser mucho más leve. No se pierde la conciencia personal o de aprendizaje. Tampoco se muestran signos de focalización neurológica. El retorno a la normalidad sin ningún tipo de secuelas es patognomónico de esta entidad. Tanto en los estudios analíticos, neurofisiológicos, como de técnicas de imagen (RM, TC) no se evidencian ningún trastorno, como pudieran ser alteraciones vasculares cerebrales, ictus, tumores, migrañas o epilepsias. El origen, por tanto, de esta amnesia es desconocido. Hay acuerdo en que lo que se produce es una alteración en la zona paratemporal media del cerebro íntimamente relacionada con la actividad del hipocampo.

Se barajan varias hipótesis sobre cómo se puede llegar a esta situación. La más extendida sería la que lo justifica por una hipoxia de dichas áreas, ésta se produciría por un aumento de la presión intratorácica, por ejemplo al realizar un Valsalva durante el orgasmo, y retornar sangre venosa al cerebro a través de una venas yugulares incompetentes. Lo que no queda explicado es por que no se vuelven a repetir estas situaciones si se fuerzan estas mismas actividades. En España hay una prevalencia de 2,98 casos por 100.000 habitantes, siendo más frecuente en mayores de 50 años y afectando tanto a hombres como a mujeres.

 Es evidente que cuando se produce, genera un gran estado de alarma, sobre todo en la pareja, ya que la persona que lo padece no es consciente de lo que le ocurre debido a esa amnesia anterógrada que no le deja formar recuerdos inmediatos. La actitud que se debe tomar es acudir a un centro médico de urgencia para descartar otros procesos, estos sí, de consecuencias más severas. Sin duda los más importantes, urgentes y que se descartan realizando una RM o un TC son los tumores y las lesiones isquémicas o de hemorragia cerebral. Las otras patologías como la epilepsia y las crisis de migraña necesitan de estudios más profundos que en un servicio de urgencias no realizarán. Puedes escuchar mi participación en el programa de Es Sexo en el siguiente enlace (a partir de 1h29´)

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