Educación Sexual en los Niños

¿Cuándo deberíamos comenzar la educación sexual?. Hablar de sexualidad, ¿induce un mayor interés por el sexo?.

Estas preguntas son habituales en muchos padres y madres. ¿Esperarías a que tu hijo fuese a la autoescuela para aprender la normas de seguridad vial?. Sin duda la respuesta es no. A lo largo de su vida poco a poco les vas resolviendo dudas sobre esos temas: ¿Qué es un semáforo?, ¿para que sirven esas rayas blancas en el suelo?, ¿porqué no dejas el coche aquí si está mas cerca del cole?.

Si los conocimientos se van adquiriendo paulatinamente, el niño se acerca de forma natural a ese entorno, no le resulta peligroso ni le lleva a obsesionarse con la necesidad de ir mirando todas las señales, pasos de cebra o semáforos con los que se encuentra.

Este ejemplo creo que se acerca bastante a lo que implica educar sobre la sexualidad.

En primer lugar: nunca es pronto para hablar de sexualidad con tus hijos. Con esto no me refiero a sentarle en sillón y soltarte una charla concienzuda sobre la sexualidad. Los niños nos hacen preguntas desde que consiguen comunicarse con nosotros, en su afán de descubrir el mundo que les rodea quieren explicaciones sobre todo. Esto no quiere decir que esas explicaciones deban ser prolijas. Debemos adecuarnos a la edad del niño para encontrar la respuesta adecuada. Pero sin duda, lo más importante es responder. El evitar responder, el hacer como que no hemos oído lo que dice, el decir que ese tema no toca ahora, que ya lo aprenderá, provocará más curiosidad en el niño y buscará respuestas por otro lado o incluso considerará que eso sobre lo que pregunta es malo y será mejor no volverlo a tratar con sus padres. Cuando me refiero a la respuesta adecuada, no me refiero a que se les de un tratado de sexología, simplemente es responder hasta donde necesitan.

Un niño de 4 años a lo mejor pregunta porqué su nuevo hermanito está en la barriga de mamá. La respuesta no pasará por explicarle el proceso de la reproducción, pero tampoco por decirle que la cigüeña lo ha traído. Simplemente con decirle que cuando un papá y una mamá se quieren mucho y están juntos a veces se produce eso. Posiblemente la curiosidad del niño queda resuelta. No hay que ir más allá de lo que pida el niño según su edad y conocimientos. Esperar a la explosión hormonal de la adolescencia es quizá demasiado tarde para que no se hayan adquirido falsas ideas y actitudes sobre la sexualidad.

En segundo lugar: el proceso educativo es responsabilidad de padres y docentes. Los padres no pueden delegar en los docentes toda la carga de la educación de sus hijos. En ocasiones, sobre la educación sexual, escuchamos frases del tipo: “ya lo aprenderá cuando sea mayor” o “ya se lo enseñarán en el cole”. Puede que sea así, pero piensa que lo que no le enseñes tú, otros lo harán y quizá no de la mejor forma. Hoy por hoy la mayoría de los jóvenes dicen han conseguido sus conocimientos sobre sexualidad a través de los amigos e internet.

Si nos centramos en la educación sobre sexualidad en el colegio, lo ideal sería una integración de estos conocimientos en aquellas asignaturas relacionadas. El realizar un aparte, un día determinado, una hora determinada o un año determinado no debería ser la mejor forma. Hablar de los conceptos que sobre sexualidad, relaciones interpersonales, género, etc pueden salir en clases de filosofía, literatura, conocimiento del medio o arte por ejemplo, creo que sería el medio más adecuado para integrar los conocimientos sobre sexualidad de una forma natural, sin darle una connotación de algo especial o diferente.

Volviendo al ejemplo de la seguridad vial, es claro que si tus hijos ven como cruzas indebidamente un paso de cebra, conduces de manera agresiva o insultas a todo el que se cruza en tu camino, ellos verán esto como normal y posiblemente copiarán tus actitudes. La manera de vivir la sexualidad viene, igualmente, condicionada por los modelos de cercanía que tienen los niños. De ahí la importancia de nuestros gestos y actitudes frente al sexo como fuente de inspiración para los hijos.

Si a pesar de todo no te sientes capacitado para explicar según y que cosas o consideras que determinadas actitudes que están adquiriendo a tus hijos te resultan preocupantes, puedes consultar con un especialista en estos temas para que te oriente. Desde la Unidad Medicina Sexual podemos ayudarte.

Escucha mi participación en el programa de radio Es Sexo (a partir de 1h:33').

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