Educación Sexual y Homofobia

Los informes de Kinsey, “El comportamiento sexual en el hombre” (1948) y “El comportamiento sexual en la mujer” (1953), han sido para algunos el punto de partida de los estudios sobre sexualidad. Ha sido el estudio más amplio hasta el momento con unas 16.000 entrevistas personales a un gran abanico de población.

El estudio de Kinsey se fraguó por la necesidad de recopilar datos sobre sexualidad que no se recogían en ningún trabajo hasta la época y que eran necesarios para las clases que Alfred Kinsey iba a impartir en la Universidad de Indiana.

Alfred Charles Kinsey (1894-1956) nació en el seno de una familia metodista, pero pronto renunció a toda referencia religiosa en su vida. Estudió biología  y se especializó en entomología. Comenzó a trabajar como profesor de zoología en la Universidad de Indiana donde se hizo cargo, a petición propia, de los cursos universitarios que existían sobre el matrimonio. En estos curso en los que sólo se podían matricular alumnos casados o que fueran a contraer matrimonio se trataban temas de biología, psicología o economía. En las encuestas de interés a los alumnos, sobresalía la apetencia de obtener más conocimientos en biología, en definitiva, en los comportamientos sexuales. De esta forma Kinsey comenzó sus investigaciones.

Pomeroy, uno de los coautores de los trabajos, sin embargo, define a Kinsey como tímido, solitario, poco sofisticado con las chicas y con la sexualidad y que perseguía ávidamente avispas en lugar de chicas, preguntándose cómo llegó a poder realizar este trabajo.

Sin duda una de las conclusiones importantes es la escala sobre Heterosexualidad-Homosexualidad. Kinsey ha sido uno de los defensores en considerar la homosexualidad como una etiqueta de la sociedad, inventada para estigmatizar y controlar el comportamiento. Su escala divide en 7 apartados las experiencias y sentimientos de las personas en el ámbito sexual.

  1. Exclusivamente heterosexual
  2. Principalmente heterosexual, con contactos homosexuales esporádicos
  3. Predominantemente heterosexual, aunque con contactos homosexuales más que esporádicos
  4. Igualmente heterosexual y homosexual
  5. Predominantemente homosexual, aunque con contactos heterosexuales más que esporádicos
  6. Principalmente homosexual, con contactos heterosexuales esporádicos
  7. Exclusivamente homosexual

 Se añade un apartado más el “X” en su segundo libro, las personas asexuadas.

 

Obtiene conclusiones sobre la homofobia, aunque no con esa denominación, como la siguiente: “Son los hombres que más a menudo condenan la homosexualidad, más a menudo ridiculizan y muestran repugnancia por esa actividad, y más a menudo castigan a otros hombres por su homosexualidad. Con todo, es el grupo con mayor actividad homosexual... Como grupo, estos hombres pueden negar enérgicamente que sus contactos sexuales no tienen nada que ver con la homosexualidad; pero el registro total y completo indica que muchos de ellos tienen reacciones psíquicas hacia otros hombres más fuertes de lo que están dispuestos a admitir. Cuando no son pagados ellos mismos por dichos contactos, muchos comienzan a pagar a otros hombres por el privilegio de una relación sexual” (Kinsey et al, 1948:384).

Hay quien duda sobre la validez ética y metodológica del estudio. Sin embargo en todas estas cuestiones han sido contestadas, entre otros por el Dr. Bancroft director del Instituto Kinsey. Los estudios se basaron en entrevistas sobre las experiencias sexuales de los participantes, nunca se indujo a los mismos a realizar determinadas actividades, tampoco indagaba sobre los acontecimientos pasados que no tuvieran que ver con el aspecto sexual y nunca utilizó niños en sus estudios, aunque si se analizan experiencias con menores obtenidas de las entrevistas de los adultos.

Puedes escuchar mi participación en el programa Es Sexo en el siguiente enlace (a partir de 1h44´)

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