Masturbación

La masturbación es la estimulación de los órganos genitales con el fin de conseguir placer. Puede terminar en orgasmo o no.

Como cualquier hecho fisiológico, surge de manera natural. En contra de lo que puede parecer, estadísticamente son las niñas las que descubren antes que el estímulo genital produce placer. Suele ser de manera casual al rozar su vulva con algún objeto, al contraer o cruzar las piernas, al ducharse, etc. Es un descubrimiento íntimo en contraposición con el de los chicos, que suele ser inducido por comentarios con otros chicos, hermanos o amigos.

En el momento actual, también se está desmitificando el tópico de que la masturbación es eminentemente masculina. Es difícil encontrar estadísticas fiables, pero la proporción confesada de masturbación es de 95% y 89% para hombres y mujeres respectivamente. Sí existe una tendencia mayor en todas los trabajos a que las mujeres confiesen y se sientan cómodas con esta actividad. Más de la mitad de las mujeres utilizan algún juguete sexual, mientras que en el hombre es menos del 20%.

Sólo existe un condicionante moral o religioso como freno a esta actividad. No existen causas científicas que desaconsejen masturbarse. Si bien, como cualquier otra actividad en la vida, si se convierte en una acto compulsivo, obsesivo, que no puede ser controlado y que causa desasosiego a quien lo realiza, si puede convertirse en un problema que debe ser tratado.

Tampoco es necesario u obligatorio su realización, como en otras actividades sexuales, cada uno se encuentra satisfecho o cómodo con determinadas situaciones, y si entre ellas está en no necesitar masturbarse, no hay ningún problema. Las causa fisiológica principal que lleva a la masturbación es el simple placer, sin embargo otros efectos también pueden explicar su realización. Por ejemplo: relajarse, conciliar el sueño, aburrimiento, liberar tensión sexual, etc.

Un evidente beneficio de la masturbación lo aprovechamos dentro de lo que es terapia sexual para resolver disfunciones sexuales. Éste, es el conocimiento de nuestra respuesta sexual y de nuestros órganos sexuales.

Tanto en problemas de falta de deseo, anorgasmia o vaginismo en la mujer, como de disfunción eréctil o eyaculación precoz en el varón, las técnicas de autoexploración y autoestimulación o estas mismas en pareja suelen ser fundamentales para avanzar en la resolución de los problemas.

Podeis escuchar mi intervención en el programa de Es Sexo en el siguiente enlace (a partir de 1h31´)

Añadir nuevo comentario