Mentiras del Porno

Está bien establecido qué sentidos son más potentes para estimular el deseo en hombres y en mujeres. Para el hombre la principal fuente de estímulo es la visual, sin embargo para la mujer es el oído o el tacto.

Partiendo de esta base, está claro que las películas porno son un gran estímulo para aumentar el deseo en el hombre. No se puede aplicar de la misma forma en la mujer por dos razones, la primera por lo antes mencionado: la mujer, en términos generales, aumenta su excitación con estímulos sonoros y táctiles más que con los visuales. La segunda razón sería que la mayoría de las películas porno están realizadas para hombres, fomentando actitudes que en muchas ocasiones son desagradables para las mujeres.

Si bien la visión de este tipo de cine puede servir para mantener o estimular el deseo en el hombre, hay que poner atención a lo que puede significar para otros hombres: una guía de sexualidad. Efectivamente, en la consulta recibimos pacientes, sobre todo muy jóvenes, cuya modelo de sexualidad puede o pretende ser el que ven en estas películas. Con ellos hay que trabajar en lo que es la realidad y lo que son fantasías llevadas a la pantalla, lo que es fisiológico y lo que no, lo que puede ser una relación de pareja o incluso un encuentro sexual ocasional. He aquí algunos conceptos sobre los que habitualmente se generan dudas:

Aunque si hay una gran excitación en la pareja, los juegos preliminares antes de la penetración se pueden acortar, en general una buena relación sexual no se limita al hecho de la penetración. Podríamos incluir desde las situaciones de acercamiento, cortejo, disposición mental para la relación hasta los momentos posteriores al orgasmo o incluso la despedida. Todo ello desaparece en este tipo de películas, regidas por el “aquí te pillo, aquí te mato”.

Los cuerpos de ellos y ellas son en su mayoría perfectos. Esto puede provocar sensaciones de frustración al compararse con los actores. Esta situación es más frustrante en los varones, en los que el pensamiento “el tamaño es lo que importa” nos azota sin cesar. Según el género de película se buscan a los actores que más se adecúen a su papel. Si es una película cómica, el actor debe generar en los espectadores sensaciones agradables, de felicidad, simpatía, no todos los actores sirven o pueden desprender esas sensaciones, sólo unos pocos. Si trata de una película X, ocurre lo mismo, se hacen casting para elegir a los adecuados, lo que implica que solo algunos cumplirán los requisitos para este tipo de películas. Por tanto los penes de tamaño excesivo, las mujeres con medidas perfectas no son la normalidad. Además las tomas se hacen desde ángulos o posiciones específicas que pueden magnificar las dimensiones de los diferentes atributos corporales.

El tiempo de eyaculación es eterno. Falso. Los tiempos en los cuales un hombre eyacula son variados. Independientemente de que los participantes en estas películas puedan tener más control sobre su eyaculación, en la mayoría de los casos las escenas no están filmadas de manera continua, se hacen en diferentes momentos, se repiten mismos momentos desde distintos planos o los uso de cremas retardantes pueden ser diversos trucos para magnificar el tiempo que un hombre puede retener su eyaculación. El volumen de eyaculado varía de 1 a 4 ml, como tantos otros efectos especiales, se pueden lograr volúmenes “fluviales” que no son reales.

Otra situación repetida es la presencia de múltiples orgasmos en la mujer, y en la mayoría de las casos con penetraciones profundas, enérgicas y rápidas. Como antes comenté, el principal estímulo para que la mujer llegue al orgasmo es una adecuada excitación. Previo al contacto genital, la mujer a través de los estímulos verbales, olfativos, sensitivos consigue que sus niveles de excitación sean los adecuados para que el estimulo genital, en especial del clítoris acabe en uno varios orgasmos. Puede ser que a pesar de todo no se consiga este final feliz, pero esto no debe ser fuente de frustración. En estos casos el conocimiento de los gustos y la complicidad con la pareja conseguirá a lo largo del tiempo unas relaciones satisfactorias para los dos.

Cuidado con las posiciones imposibles. Aunque en la variación está el gusto, muchas de las posiciones que se pueden ver en el cine solo sirven para mostrar determinados planos que muestren los genitales y no son en absoluto más placenteras, incluso es más, pueden ser dolorosas para ella o producir lesiones en el pene a él. No intentes copiar, dejad que vuestros cuerpos os lleven a las posiciones en las que más a gusto se encuentren.

El introducir a otras personas en la relación, los tríos, es una fantasía repetida y de las más frecuentes. Como fantasía está muy bien, pero el llevarlo a la práctica tiene sus problemas. El fundamental es el psicológico. La mayoría de las veces uno de los miembros de la pareja no está muy de acuerdo con esta actividad, pero cede por empatía con su compañer@. A la larga esto traerá consecuencias. El otro problema es el físico; no es tan fácil el desarrollar según y que actividad entre tres.

La verdad es que hay un sinfín de situaciones en este tipo de cine que deben entenderse en el contexto de lo que significa el entretenimiento y la fantasía. Se podrían hacer auténticos tratados sobre cada una de las situaciones sexuales, sus verdades, sus mitos, las consecuencias de considerarlas referentes de una vida sexual satisfactoria, posiblemente lo iremos viendo en otros posts.

Puedes escuchar mi participación en el programa de radio EsSexo (a partir de 1:07' )

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