¿Qué se pregunta más en una consulta de Medicina Sexual?

Mujeres

1.- Dudas sobre el orgasmo: Quizá ha disminuido un poco con respecto a épocas anteriores en lo que se refiere a la anorgasmia. Esto quizá se deba a la extensa divulgación en los medios de las miles de maneras de conseguir el orgasmo. De una forma o de otra las nuevas generaciones prueban y al final lo consiguen. Lo que ya no tienen tan claro es si el orgasmo debe llegar igual con la penetración que con la estimulación del clítoris. Tenemos pues la eterna pregunta del orgasmo vaginal u orgasmo clitoriano.  En un repaso científico no hay acuerdo sobre la existencia de un punto G como tal, si hay teorías que explican la posibilidad de un estímulo de la porción intravaginal del clítoris en la zona uretrovaginal, aunque los últimos estudios realizados con resonancia magnética cerebral evidenciaba distintas zonas cerebrales activadas según el estímulo era vaginal o del clítoris. Esto también explica los orgasmos por estímulo de otras zonas como los pezones, el cuello, etc.

Por tanto cada mujer con su pareja debe experimentar y ver cómo consigue sus mejores estímulos, no todos somos iguales.

2.- Alteración en el deseo sexual: Habría que diferenciar dos grupos de mujeres según su edad y condiciones hormonales femeninas. Uno sería las mujeres con estado hormonal sin alteraciones. En este caso las causas de la falta de deseo hay que investigarlas en otras hormonas como pueden ser las tiroideas, el consumo de alcohol u otras drogas, el miedo al embarazo, problemas con la vivencia de la sexualidad, miedo a perder el control o falta de estímulos adecuados, lo que llamamos inductores adecuados.

El otro grupo de mujeres sería aquellas en que los niveles de hormonas femeninas sufren un descenso, en especial brusco, por intervenciones ginecológicas o menos agudo, durante la menopausia. A parte de las causas anteriores habría que analizar esos cambios hormonales como afectan al estado mental (depresiones) y corporal (miedo a perder la juventud y bellezay a los cambios físicos) y si es necesario realizar una terapia sustitutiva.  

3.- Mujeres embarazadas y postparto: Las dudas en esta etapa de la vida surgen sobre que actividad sexual se puede realizar durante el embarazo. Excepto en casos contados en que el propio ginecólogo por los factores de riesgo que pueda haber, como sería una amenaza de aborto, placenta previa, etc, lo contraindique, la actividad sexual se puede mantener sin problemas, excepto los derivados de la propia dificultad del coito por la tripa de la mujer.

Hay que buscar posturas adecuadas y tener simplemente sentido común sobre la intensidad de las relaciones.

En el postparto simplemente hay que esperar a que se recuperen las estructuras vaginales si el parto ha sido vaginal o a que curen las heridas de episiotomía o de cesárea si las ha habido. La famosa cuarentena no es una regla inviolable para retomar la actividad sexual.

Hombres

1.- Eyaculación precoz: Muy frecuente en jóvenes, y cada vez más en hombres más maduros que cambian de pareja. Lo primero es valorar qué consideran ellos que es tener eyaculación precoz (EP). La mayoría ni por asomo tienen una eyaculación precoz como tal, tan sólo quieren durar más. El asunto se tranquiliza bastante cuando se les ofrece la definición científica de eyaculación precoz en la que el tiempo de latencia intravaginal antes de eyacular es menor de 1 minuto, se repite durante más de 6 meses y genera disconfort en las relaciones. Muy pocas son las causas orgánicas de la EP, siendo la mayoría un problema de control del reflejo orgásmico. Existen medicaciones que pueden ayudar a superar este problema, pero la solución óptima es un abordaje conductual junto con el tratamiento farmacológico.

2.- Pene pequeño: Síndrome del vestuario o las comparaciones son odiosas. La existencia de muchas imágenes en las que el prototipo de hombre triunfador en el sexo es aquel con un pene grade, provoca este tipo de consultas. Un pene patológico es aquel que mide menos de 7 cm en estado de erección, y pene pequeño el que mide entre 7 y 11 cm en erección. El resto se consideran normales. Hay que resaltar que los estudios científicos sobre la medida del pene lo hacen tomando como referencia el pene estirado (no erecto) medido desde el hueso del pubis hasta la punta del glande. Los promedios habituales van desde 10-11 cm de los orientales hasta los 16-20 cm de los africanos.

3.- ITS: Una consulta muy recurrente en especial en aquellos hombres con sexo esporádico con otra pareja que no es la habitual. Aunque puede existir una causa real, la mayoría de los casos que veo en consulta se trata de mínimas irritaciones, escozores o molestias en genitales que les lleva a pensar en que han adquirido una ITS. Aunque se le realizan múltiples pruebas para descartar las mismas, el paciente acude una y otra vez debido en gran parte al sentimiento de culpa que le embarga por el desliz cometido.

Hombres y Mujeres

1.- Número de relaciones normal. Respuesta: no existe. Aunque son múltiples los estudios sobre el promedio de relaciones semanales, anuales, mensuales, etc, no hay una cifra buena o mala. Hay vida sexual buena o mala con tu pareja y cada una tiene la suya. Si nos vamos a estudios científicos, el American Sexual Behavior Study  establece la siguiente cadencia: una vez cada dos o tres días para los menores de 30 años, dos veces a la semana para los situados en la franja de edad 30-50 años y menos de una vez a la semana para las parejas mayores de 50.

Es necesario conocer también la Ley de Fisher que establece que si una persona mantiene, por ejemplo, dos coitos a la semana, cuando disminuye la frecuencia sexual (a una o ninguna) sentirá un deseo sexual intenso que lo llevará a la necesidad de satisfacerlo. Pero, si esa persona no retoma las relaciones sexuales a las que está acostumbrado, por un periodo más prolongado, el deseo disminuirá poco a poco y puede llegar hasta desaparecer. La ley también aplica a la inversa. Cuando una persona tiene una frecuencia sexual de dos veces a la semana (siguiendo el ejemplo anterior) y aumenta el número de coitos (siete veces a la semana o más), sentirá saciedad sexual, pero si continúa con ese ritmo, el cuerpo se adapta y pide más.

En España según el estudio Durex sobre Bienestar Sexual de 2012 establece que un 73% de los españoles lo hacen una vez por semana y de estos más de dos tercios lo hacen entre dos y siete veces semanales. Es evidente que la valoración científica de los resultados del estudio es al menos para dudar.

2.- ¿Cuánto duran las relaciones? Volvemos a la respuesta anterior. No existen cifras buenas o malas, cada pareja debe dejarse llevar de sus deseos e instintos y disfrutar desde el minuto 1 al... , todo dependerá del momento, de los estímulos, del estado de ánimo, en definitiva de la excitación mutua.  Si nos vamos a estudios publicados encontramos uno de la Universidad de Pensylvania en que se establecen grados de satisfacción en función del tiempo de penetración: Una relación de entre 1 y 2 minutos se considera corta, entre 3 y 7 minutos se considera adecuada o aceptable, de 7 a 13 minutos es una relación deseable y demasiado larga si supera los 13 minutos, ya que puede generar molestias e irritaciones.

3.- ¿Es normal tener fantasías y en particular ésta? Por supuesto que es normal tener fantasías, incluso es saludable para la vida sexual. Esto no quiere decir que necesariamente hay que llevarlas a cabo. Es más, en ocasiones, pasar de la fantasía a los hechos puede ser fuente de conflictos. Es posible compartir las fantasías con la pareja, puede ser estimulante y reactivar la apetencia a mantener relaciones. Ya hemos leído y escrito muchas veces que el principal órgano sexual de la especie humana es el cerebro, si lo ponemos a trabajar con las fantasías sexuales conseguiremos en la mayoría de los casos mantener o recuperar el deseo sexual.

Puedes escuchar mi participación en el programa es Sexo en el siguiente enlace (a partir de 1h 54')

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