¿Quién tiene más deseo Sexual?

El deseo sexual se presupone más intenso en el hombre. No existen estudios científicos que demuestren esta aseveración. La relación entre la testosterona y el deseo es lo que ha llevado a la falsa creencia de que los mayores niveles de testosterona en el varón se correlacionan con un mayor impulso sexual.

El psiquiatra J.Bancroft, en un estudio sobre el deseo sexual, concluye que, si bien es necesaria la testosterona para mantener el deseo, la correlación no es exponencial. Los rangos de testosterona en hombre y mujer son diferentes, pero si están en los límites que se consideran normales para cada grupo, la mujer puede tener la misma intensidad en el deseo que el hombre a pesar de que su rango de testosterona es más bajo.

¿De dónde viene entonces esa idea del mayor deseo del hombre?. La respuesta hay que buscarla en los factores sociales o educativos. Cualquier actividad que produzca placer estimula los centros cerebrales mesencefálicos, realizada de manera repetitiva puede llegar a la adicción, que sería la intensa necesidad de realizar esa actividad para conseguir el placer. Es el mecanismo de la adicción a las drogas. En el caso del estímulo sexual, su consumo habitual mantiene el deseo. Tradicionalmente al adolescente se le “permite” el estimulo sexual, la masturbación, el comentario social con los amigos sobre sexo, etc, mientras que en la mujer estos elementos no están bien vistos. Estos condicionantes sociales conllevan una inhibición indirecta del deseo la mujer.

Hay múltiples datos a lo largo de la historia que nos demuestra que no hay tanta fisiología y si más influencia social. El Decamerón de Boccaccio muestra, por ejemplo, que en la oscura Edad Media las mujeres son tan o más lujuriosas que los hombres. En los cuentos se ensalza la figura de la mujer como dueña de sus deseos sexuales, que además son de una gran intensidad. También hace referencias al gran enemigo del deseo en la pareja que es la rutina.

Es cierto que la situación está cambiando y que es llamativo el aumento de mujeres mayores de 35 años que superan en deseo a los hombres, que prefieren a hombres más jóvenes o que quieren más encuentros sexuales. Esta situación se explica por la liberación de las trabas sociales y educativas que atenazan, en cierto modo, a la mujer en edades más tempranas. Con la madurez, el aumento de la seguridad en si misma, la mejora de la autoestima y la pérdida al miedo de los inhibidores externos la mujer actual está revirtiendo el estereotipo del predominio masculino del deseo sexual.

Puedes escuchar mi participación en el programa Es Sexo (a partir de 1h23´) en el siguiente enlace:

Añadir nuevo comentario