Vocabulario Sexual

Debido a la falta de educación sexual, sigue siendo muy frecuente, que en las consultas médicas encontremos pacientes con problemas para expresar lo que les pasa en todo aquello que afecta a sus genitales o a su vida sexual.

En el divertido libro Diga treinta tres, del Dr. Jose Ignacio Arana, habla de lo que el llama pacientes con “yasabeitis”. Son pacientes que cuando acuden a consulta por un problema en la zona genital nos comentan por ejemplo: “tengo un dolor donde ya sabe, doctor”. Generalmente podemos intuir la zona afectada, pero esto también puede dar lugar a no pocos equívocos.

Esta situación se produce fundamentalmente por dos razones, ambas derivadas de la misma raíz, la falta de educación sexual. La primera de ellas es la escasez de vocabulario para describir las zonas genitales y los actos que tienen que ver con el sexo. La segunda el pudor o vergüenza al referirse a esas mismas cosas.

Si bien no deseamos que en la consulta nos lleguen los pacientes explicándonos sus padecimientos como si fueran catedráticos de medicina, que “gracias” al Dr. Google también los hay, si sería bueno que la gente se familiarizara con las palabras y términos que tienen que ver con el sexo. Seguramente con esto se ganaría en confianza a la hora de explicar sus problemas a un profesional.

No obstante, siempre intentamos ayudar al paciente a que se sienta cómodo y se exprese como desee, sobre todo en estos temas que sabemos siguen siendo difíciles de contar.

Os enumero a continuación los problemas de expresión más habituales en nuestras consultas y cómo solucionarlos:

Hombre

Consulta por “dolor en mis partes”, “ahí”, “esa zona”, se puede decir: dolor en la zona genital.

Si ya nos centramos en cada uno de los elementos genitales externos habría que sustituir las palabras “polla”, “pirula”, “rabo”, “cipote” o “picha” por la palabra pene. A la parte más extrema del pene generalmente nos la nombran como “capullo”, no existe inconveniente en hablar de la cabeza del pene, pero más correcto sería decir el glande.

El “pellejo” suele ser la denominación de la piel que cubre el glande. Su nombre el prepucio. La bolsa de los testículos se puede decir. Su nombre médico el escroto. Muy habitual es hablar de “dolor de huevos” o “dolor de pelotas”, podemos en este caso usar molestias testiculares o dolor en un testículo.

Si nos referimos a situaciones fisiológicas relacionadas con la actividad sexual, las situaciones más habituales son las descripciones de las disfunciones sexuales.

“Me corro”, “me voy”, se expresarían como cuando eyaculo o cuando tengo un orgasmo. Orgasmo y eyaculación no son lo mismo, aunque en el hombre es muy difícil separarlo, pero esto se sale del objeto de este post.

“No me pongo”, frase de difícil interpretación por si sola, ya que puede referirse a que no hay una erección suficiente o a que no hay deseo sexual. Cuando hablamos de grados de erección, podemos referirnos a que no existe ninguna erección o esta es buena, los grados intermedios que en ocasiones nos refieren como “está morcillona” los podemos expresar como que el pene no tiene la turgencia necesaria.

Mujer

Suele tener menos dificultad a la hora de contar estos problemas. Como en el hombre se puede hablar de la zona genital en lugar del “chichi”, “el culito de delante”, “el empeine” o “mis partes”. Diferenciando si el problema es interior diremos vagina, si es exterior los labios.

Si existen molestias con las relaciones sexuales mejor no utilizar “follar” y usar durante la penetración. Mejor mama que “teta”. También el uso de tener un orgasmo sutituye a los términos que ya hemos dicho en el hombre.

Para ambos

“Chupar la polla” o “comer el coño” son expresiones que pueden sustituirse por sexo oral. “Dar por culo” para que no haya equívocos con que en la relación de pareja uno molesta al otro, mejor usad sexo anal.

Podéis escuchar mi intervención en el programa de radio Es Sexo en el siguiente enlace (a partir de 1h02').

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