Cómic Erótico

   

 

Encontramos erotismo y sexo en la literatura, el cine, la música, la radio, la televisión, las revistas y también en los comics o como los llamamos en España los tebeos. Ya que tebeo puede evocarnos más publicaciones de tipo infantil, utilizaré la palabra comics que quizá nos afianza la idea de publicación para adultos. Sin embargo es curioso que naciendo todas ellas como entretenimiento de niños, muy pronto se vio su capacidad de atraer a los mayores. Dentro del contenido adulto es llamativo el potencial erótico de los comics, llegando a lo pornográfico en algunos de ellos.

Los primeros contenidos pornográficos de los comics los encontramos en las “Tijuana Bibles”. Entre 1924 y 1930 se distribuyeron de manera clandestina y mostraban caricaturas de personajes famosos reales como podía ser el presidente Roosvelt o personajes de ficción como Superman, manteniendo sexo explícito de todo tipo. La calidad y temática de las mismas brillaba por su ausencia, sin embargo la demanda era altísima. En los años 50 se produce un control sobre el erotismo en los comics ya que se consideraba que éstos podían seducir a los adolescentes y convertirlos en violadores o pervertidos. Comienza entonces la etapa del cómic “underground” en el que se utilizan dibujos de hombres y mujeres poco agraciados, pero que tienen sexo extremo. Todo ello con el fin de salir de las reglas que se imponían en el momento. Desde los años 60 a los 90 surgieron múltiples heroínas que tenían un gran componente erótico. Cuerpos perfectos, ropa que destila sensualidad e historias con trasfondo de relaciones con otros superhéroes marcan tendencia. Ejemplos de este tipo los podemos ver con Catwoman, Wonder Woman. Habría que decir sin embargo,  que por ejemplo, Wonder Woman nace como contraposición al machismo imperante en los comics y se la considera el primer personaje feminista de los comics. En esta época otros cómics directamente se basan en personajes femeninos con alto grado de erotismo, como son los de Milo Manara, padre del cómic erótico.

Pero sin duda el gran movimiento del erotismo en viñetas es lo que popularmente se denomina “manga” japonés. Es llamativo reseñar que el nacimiento de los comics sexuales japoneses data del siglo XVII con la aparición de los “shunga” que se trataba de grabados en madera de imágenes eróticas y que se mantuvieron vigentes durante doscientos años. Los dibujos manga tienen grupos específicos dependiendo de los temas tratados o al público al que se dirige, así el Kodomo dirigido a niños (Shin Chan), el Shojo dirigido a chicas, poco violento, aunque se pueden mostrar relaciones no explicitas entre chicas, el Yaoi que muestra relaciones homosexuales,  el Senien violento público más adulto, Josei para mujeres de 20 a 30 años. En Japón se está intentando retirar la publicación del llamado Lolicon en el que se muestran relaciones entre menores y adultos aunque no sea de manera explicita.

 

Puedes escuchar mi interevnción en el programa Es Sexo en el siguiente enlace (a partir de 1h 40 ‘)

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