Ejercicios de Kegel

Cuando existe incontinencia urinaria, sobre todo en la mujer, es muy frecuente que alguien, médico o no, le recomiende hacer los ejercicios de Kegel. Pero ¿qué son realmente?, ¿sirven para todo y para todo@s?, ¿qué resultados tienen?

Podemos considerar al Dr. Arnold Henry Kegel (1894-1981) como un médico todo-terreno, ya que en sus inicios como cirujano se centró en la realización de tiroidectomías bajo anestesia local. Con ello buscaba que el paciente pudiera hablar durante la intervención y así evitar lesionar los nervios recurrentes. Abandona la cirugía en el año 1927 al ser nombrado Comisionado de Salud en Chicago tras atajar un brote de cólera en su hospital, dedicándose a temas de Medicina Preventiva como la vacunación obligatoria de los escolares o a divulgar el riesgo del mal uso de los refrigeradores domésticos.

Dr. Arnold Kegel

También se involucró en el caso “baby-switching” en el que utilizó técnicas novedosas en la tipificación sanguínea para comprobar la paternidad de una pareja que aseguraba que les habían cambiado a su hijo en la maternidad. Pero lo que nos ocupa aquí son los trabajos que publicó en 1948 Progressive Resistance Exercise in the Functional Restoration of the Perineal Muscles. Am J Obstet & Gynec August, 1948, 56:2, p. 244-245 y en 1952 Stress Incontinence and Genital Relaxation: A non-surgical Method of Increasing the Tone of Sphincters and Supporting Structures. CIBA Symposium, 1952, p. 35.

Perineómetro de Kegel

Inventó además un dispositivo llamado “perineómetro” que no sólo medía la actividad muscular del suelo pélvico sino que se podía utilizar como elemento de entrenamiento para dichos músculos.

Siendo como era un cirujano, hay que reconocerle el enorme mérito que suponía y supone enfrentarse a la parte de la comunidad médica que sólo veía la solución de la incontinencia a través de técnicas quirúrgicas. Con este trabajo se adelantó a su tiempo en temas que hoy nos parecen punteros como son la contención de costes, las técnicas de autoayuda, los derechos de la mujer, la utilidad de los ejercicios isométricos y la tecnología del biofeedback.

El método de Kegel suponía tres pasos. En el primero, con la paciente tumbada y piernas flexionadas o en posición ginecológica se le hacía reconocer o saber delimitar sus estructuras anatómicas perineales. En el segundo paso hacía una exploración con el dedo de una manera suave a nivel vaginal para identificar el músculo pubocoxigeo a distintas profundidades y también reconocer si la paciente sabía contraer de manera adecuada el mismo. No es la finalidad el ejercicio sino la exploración este segundo paso. Por último en el tercer paso introducía el perineómetro que permitía medir la fuerza de las contracciones musculares. Esta medida se ensañaba a la paciente para que a partir de ahí intentara superarla o al menos mantenerla en varias contracciones seguidas. Había comenzado por tanto la fase de bioretroalimentación o los ejercicios propiamente dichos. El 75% de las mujeres conseguían los objetivos del primer y segundo paso en 15 ó 20 minutos de consulta. A partir de ahí se les aconsejaba el uso del perineómetro en su domicilio al menos una hora al día repartido en sesiones de 20 minutos, en total 300 contracciones diarias. Este aparato lo montaba artesanalmente junto con su mujer en la cocina de su casa, fue comercializado durante 30 años siempre al precio de 39,95$, su mujer lo dejó de fabricar tres años después de la muerte del Dr. Kegel y ninguna empresa lo comercializó.

Hoy en día las técnicas quirúrgicas para incontinencia han avanzado y son relativamente sencillas, como el uso de mallas. Sin embargo, lo mejor para la incontinencia es la prevención. De ello ya hablé en el post bolas chinas vs conos vaginales. Sin duda la incontinencia en la mujer es un patología que puede prevenirse si hay una educación en este campo. Se debe incluir el conocimiento de la anatomía perineal y vaginal, la actividad muscular abdominal y perineal y aquellas actividades o situaciones que dañan el suelo pélvico. Por ejemplo a pesar de lo que pueda parecer, el ejercicio excesivo que conlleve la realización de abdominales, steps, pesas, etc, si no se realiza con el control adecuado de los músculos del suelo pélvico puede producir o agravar la incontinencia. De hecho las deportistas de élite han sido uno de los colectivos más afectados por esta patología.

Por lo tanto lo primero que se debería hacer es un estudio de suelo pélvico por un profesional que evalúe y enseñe cuales son los músculos a ejercitar, cómo hacerlo y qué debe evitar para dañar las estructuras musculares pélvicas. Esto es recomendable para todas las mujeres pero especialmente de manera preventiva para las que realizan ejercicio de intensidad y las que planean  una próxima maternidad, por supuesto tras el parto y en todos aquellos casos en que comiencen síntomas de incontinencia.

Los ejercicios como he señalado debe dirigirlos un profesional; sin embargo, una vez sistematizados son fácilmente repetibles por la paciente en su domicilio.

Una de las facilidades de las que disponemos hoy en día son los aparatos de biofeedback personales, pero requieren dedicarle tiempo y una mayor inversión económica. Sin embargo un método sencillo, barato y que no ocupa tiempo sería la utilización de las llamadas bolas chinas. Ya expliqué en bolas chinas vs conos vaginales la diferencia, pero tengo que añadir aquí la gran novedad que supone la llegada al mercado de unas bolas diferentes de la marca Intimina®. La diferencia fundamental radica en sus diferentes pesos desde 28g a 48 g y la posibilidad de combinarlas entre ellas de diferentes formas. Esto sumaría el efecto que ya expliqué sobre las bolas al efecto que producirían el uso de conos vaginales.

En el siguiente post explicaré unos ejercicios básicos para reforzar el suelo pélvico, aunque como ya he dicho esto no sustituye a una valoración y consejos iniciales por un especialista.

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Comentarios

Subir no tendría ningún problema, es más puede reforzar ciertos músculos. Pero bajar si son tantos escalones si puede producir problemas, ya que es un movimiento parecido al salto de una manera repetida, aunque menos intenso.Le aconsejaría que aprendiera bien los ejercicios de suelo pélvico para realizarlos en el momento de bajar las escaleras.

Quisiera que me informase si el ejercicio de subir y bajar escaleras seria perjudicial para el suelo pelvico, ya ue yo realizo este ejercicio cuatro veces por semana dias seguidos y subo 2000 escaleras y bajo otras 2000.GRACIAS

Muy interesante como todo lo k publica,pero como usted dice, la costancia.... k es la clave de todo.
Para el proximo post expliquenos, como saber que tamaño es el adecuado para cada una( ¿por tamaño, peso?)¿que presion o sensación se debe de notar para saber cuales son las adecuadas? Gracias.

Estoy impaciente por que escribas el próximo post. Me interesa mucho la s orietaciones que puedas darnos.Las bolas ya las tengo. Gracias

Luego hay que ser constante, que se empieza con muchas ganas y luego...

Seguro que somos muchas las interesadas en prevenir la incontinencia! Gracias. Esperaremos pacientemente el siguiente post mientras vamos volando a comprarnos el ejercitador pélvico!

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